Las sillas urbanas aportan cercanía y flexibilidad a los espacios públicos. A
diferencia de los bancos colectivos, ofrecen un asiento individual que
favorece la intimidad, la lectura tranquila o la contemplación en solitario, sin
renunciar al confort y la resistencia que exige el uso en exteriores.
Disponibles en versiones con o sin apoyo lumbar, y en diseños que evocan
tanto la tradición como la modernidad, las sillas urbanas de Madérica son
piezas versátiles que acompañan a las personas en sus momentos de pausa.
Cada una de ellas refleja, además, el valor añadido de un proyecto inclusivo
que convierte residuos en empleo digno y en mobiliario capaz de transformar
la vida en la ciudad.